Sí, y es una causa habitual de vibraciones que la gente achaca a la máquina. Metal duro desigual, un diente saltado, resina apelmazada en una cara o un agujero central que no está bien centrado desplazan el disco a varios miles de r/min.
Un pequeño desequilibrio de masa se convierte en una fuerza grande a régimen, y un disco de sierra gira lo bastante rápido como para que una fracción de gramo en el borde se note en toda la máquina.
Las causas de siempre
Un diente saltado o ausente. El disco pesa ahora más por un lado que por el otro, exactamente la masa que se marchó.
Resina acumulada de forma desigual, más frecuente de lo que parece porque una cara suele rozar más que la otra.
Afilado irregular, sea de fábrica o de un reafilado malo que quitó más de unos dientes que de otros.
Un agujero central que no es concéntrico, o un anillo reductor ligeramente descentrado. Esto es excentricidad más que desequilibrio, y se siente igual.
Cómo saber que es el disco
Cambia el disco. Si la vibración desaparece, era el disco. Si sigue, mira el eje, los rodamientos y la correa. Esta única comprobación cuesta dos minutos y ahorra un diagnóstico largo.
Por qué importa más allá de la comodidad
La vibración ensancha la vía de corte, empeora el acabado y castiga sin descanso los rodamientos del eje. Es además el ruido que uno deja de oír, así que el daño en el rodamiento se acumula sin que nadie lo note.
Antes de condenar el disco
Límpialo. Una capa uniforme de resina no molesta; un pegote en una cara es un desequilibrio que se quita lavando.
Última revisión: 2026-08-12