Sí, varias veces, en un taller de afilado con muela de diamante: merece la pena en un buen disco al que le queda metal duro, y no compensa ni el envío en uno barato.
Los dientes de metal duro se reafilan con una muela de diamante, y un disco suele admitir varios afilados antes de que las plaquitas se queden sin material.
Qué hace un afilador profesional
Rectifica la cara y la parte superior de cada diente hasta devolverles la geometría original. Eso recupera el filo y mantiene alturas y ángulos uniformes en todo el disco. Hacerlo a mano con una lima no funciona sobre metal duro, y hacerlo de forma irregular es peor que dejar el disco desafilado, porque entonces un diente alto se encarga de todo el corte.
Cuándo compensa
En un buen disco al que le queda metal duro, sí. El afilado cuesta una fracción de la reposición, y lo que conservas es un cuerpo plano, unas plaquitas bien soldadas y una chapa que se tensó en fábrica.
En un disco barato rara vez compensa. Las plaquitas son finas, puede que el cuerpo nunca fuera plano y el coste del afilado se acerca al precio de uno nuevo.
Qué termina con un disco
El metal duro rebajado hasta que no queda nada que perfilar. Plaquitas ausentes o agrietadas. Un cuerpo alabeado o dañado por el calor, que ningún afilado corrige.
Antes de enviarlo
Límpialo. La resina acumulada se comporta exactamente igual que la falta de filo, y muchos discos enviados a afilar solo necesitaban un disolvente de resinas y un cepillo de latón.
Última revisión: 2026-08-12