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¿Cómo sé cuándo un disco de sierra está desafilado?

Por cómo se comporta la sierra más que por el aspecto de los dientes: un disco desafilado pide más presión de avance, quema el corte, produce polvo en vez de viruta, y deja un canto más basto del que dejaba antes.

Por cómo se comporta la sierra más que por el aspecto de los dientes: un disco desafilado pide más presión de avance, quema el corte, produce polvo en vez de viruta, y deja un canto más basto del que dejaba antes.

Los dientes de metal duro no se redondean a la vista hasta mucho después de haber pasado su mejor momento, así que los síntomas llegan primero.

Más presión. La señal más clara. Un disco afilado se mete solo en el corte; uno desafilado hay que empujarlo.

Quemaduras donde antes no las había. Sobre todo en la misma madera que cortabas el mes pasado sin problemas.

Polvo en lugar de viruta. Un filo que corta produce viruta. Un filo que roza produce polvo.

Un acabado más basto, en particular un canto deshilachado por la cara inferior.

Antes de condenarlo, límpialo. La resina y la brea se acumulan sobre el metal duro y se comportan igual que la falta de filo. Un remojo en un disolvente de resina y un cepillo de latón recuperan una cantidad sorprendente de discos que se iban a tirar.

El reafilado. Los discos con plaquitas de metal duro los puede reamolar un afilador, normalmente varias veces, por una fracción de lo que cuesta uno nuevo. Compensa en un buen disco y no en uno de pocos euros.

Última revisión: 2026-08-12